MARÍA RODRÍGUEZ HERRERA – Coordinadora de equipos de enfermeras en Atención Primaria en la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Segovia (España)

“En los congresos echo en falta espacios que favorezcan el diálogo y el intercambio entre generaciones”

¿Forma parte de alguna sociedad científica o colegio profesional?

Pertenezco a la Asociación de Enfermería Comunitaria (AEC) española, donde ocupo el cargo de secretaria adjunta.

¿A qué tipo de congresos asiste y con qué frecuencia?

Suelo asistir a congresos relacionados con la salud y, especialmente, con la enfermería. Normalmente asisto a un congreso nacional sobre vacunas que se celebra cada año y, además, a dos o tres congresos de ámbito regional.

¿Qué debe ofrecer un congreso para que capte su atención?

Me interesan sobre todo aquellos que presentan novedades en liderazgo, gestión de equipos, salud pública y comunitaria, nuevas tecnologías, calidad y comunicación. También valoro que utilice formatos originales, tanto en la organización como en los espacios donde se desarrolla.

Una manera de innovar sería trasladar los congresos de los espacios más tradicionales, como recintos universitarios u hoteles, a entornos más integrados en la comunidad. Por ejemplo, salas multiusos de ayuntamientos, centros culturales o espacios congresuales compartidos con salas de exposiciones, como la Térmica Cultural de Ponferrada.

Además, es importante que genere momentos de encuentro y dinámicas participativas que favorezcan el intercambio de experiencias y conocimientos. En este sentido, podría resultar interesante iniciar la acción con una actividad colaborativa, como un escape room temático desarrollado en la ciudad sede del congreso. Al final, no basta con recibir información; también necesitamos herramientas para aplicarla en nuestro trabajo diario.

¿Le resulta fácil asistir? ¿Qué tipo de apoyos recibe?

No siempre. En ocasiones recibimos apoyo de la industria farmacéutica, pero no es lo habitual. En el hospital disponemos de cinco días al año para formación, aunque todos los gastos corren por nuestra cuenta. A la inscripción, que suele ser elevada, hay que sumar el desplazamiento y el alojamiento. Por eso no puedo asistir a todos los congresos que me gustaría.

¿Cree que los formatos actuales de los congresos resultan atractivos?

Cada vez menos. Tengo la sensación de que muchos congresos repiten año tras año el mismo formato, con pocas variaciones en los contenidos, la organización. e incluso el tipo de sede, siempre en palacios de congresos o universidades. Cuando asistes a varios en poco tiempo, percibes que la estructura y los temas son muy similares. Además, en algunos casos parece que el principal objetivo es presentar comunicaciones para obtener méritos curriculares, dejando en un segundo plano la innovación, el debate y el verdadero valor para los asistentes.

¿Cuál es su opinión sobre los formatos híbridos?

El formato streaming tuvo un papel muy importante durante la pandemia y sigue siendo útil cuando una temática o una ponencia concreta resulta especialmente interesante. Sin embargo, tiene una limitación importante: se pierde gran parte de la riqueza que aporta el contacto directo y la interacción entre los asistentes, que para mí es uno de los principales motivos para acudir a un congreso.

¿Qué tipo de sesiones le resultan más atractivas?

Me gusta que exista una continuidad entre las sesiones plenarias o las mesas redondas y los talleres. Es decir, que tras presentar una novedad, un avance o una experiencia, los asistentes podamos profundizar en el tema de forma participativa. Valoro especialmente las dinámicas de grupo que invitan a reflexionar y a analizar cómo aplicar los conocimientos compartidos.

¿Cree que los formatos actuales favorecen la interacción entre distintas generaciones de profesionales?

No demasiado. El reto está en conseguir encuentros productivos entre generaciones que tienen formas diferentes de aprender. Los profesionales más jóvenes aportan una visión muy crítica y nuevas perspectivas, mientras que quienes tienen más experiencia ofrecen un conocimiento muy valioso. Sin embargo, echo en falta espacios que favorezcan ese diálogo y ese intercambio entre generaciones.

¿Qué opina sobre los patrocinios? ¿Cree que tienen demasiada presencia o sobre todo sirven para aportar contenido?

Los patrocinios son una parte necesaria de muchos congresos y, cuando están bien gestionados, permiten acercar a los profesionales las últimas novedades e innovaciones del sector. Lo importante es mantener un equilibrio entre el contenido científico, formativo y comercial. Como profesionales, también tenemos la responsabilidad de analizar de forma crítica la información que recibimos y diferenciar la evidencia científica de los mensajes promocionales.

Puede existir presión por parte de los patrocinadores cuando formas parte de la organización y debes adaptar determinadas actividades a sus exigencias. Pero, como asistente, cada uno es libre de decidir a qué sesiones acudir y de valorar de forma crítica qué información le resulta realmente útil.

¿Cree entonces que la oferta comercial asociada a los congresos de su sector está bien integrada? ¿Le permite acceder a ofertas que le interesan, o se sigue viendo más a los patrocinadores como proveedores de regalos?

Se les sigue viendo, en gran medida, como proveedores de regalos. Además, a las enfermeras todavía se nos tiene poco en cuenta y, muchas veces, los contenidos que nos ofrecen no están adaptados a nuestras necesidades.

Recuerdo el caso de una empresa de absorbentes para adultos. Coincidí con ellos en un congreso en Tarragona y les comenté que trabajaba en Segovia, donde podría ser interesante que presentaran no solo sus productos, sino también el material formativo que elaboran. Sin embargo, en lugar de dirigirse a la Dirección de Enfermería, presentaron ese material a los trabajadores sociales. Aunque también es interesante que ellos conozcan esta información, al final, hablamos de productos que manejamos y prescribimos las enfermeras. Aun así hay excepciones y entienden nuestras necesidades, es cierto que cada vez lo hacen mejor. Considero que se podría potenciar la implicación de los patrocinadores mediante el diseño de talleres prácticos propios dentro de los espacios expositivos y stands.

¿Cómo sería, en su opinión, el congreso ideal?

Sería completamente presencial y tendría como objetivo principal comunicar de forma eficaz las últimas novedades científicas, además de favorecer la interacción y el intercambio de experiencias entre los asistentes. Lo importante es que el conocimiento no solo se adquiera, sino que pueda trasladarse a la práctica profesional.

También me parecería muy interesante crear, desde el inicio del congreso, grupos de trabajo formados de manera aleatoria para analizar conjuntamente los contenidos de las mesas redondas, las ponencias y los talleres. De este modo se fomentaría el pensamiento crítico, el aprendizaje colaborativo y el intercambio de experiencias entre profesionales.