BILBAO

Qué lejos queda ya su pasado industrial... Bilbao se ha transformado en un dinámico destino congresual, con modernos hoteles y sedes que buscan impresionar, en una ciudad donde cultura local y arraigadas tradiciones aderezan programas que dejan buen sabor de boca.

La metamorfosis de Bilbao en las últimas décadas es motivo de orgullo local, y también de admiración por parte de otros destinos. Durante buena parte del siglo XX, la capital de Vizcaya fue una ciudad gris, de cielos cubiertos, y con el ruido de fondo de la industria siderometalúrgica asentada en las riberas de una ría que también ejerció de motor de la economía local, y nacional. Un destino poco atractivo para la celebración de congresos.

Tanto las graves inundaciones que sufrió la ciudad en 1983, como la crisis de aquella industria que culminó con el cierre de los altos hornos en 1995, actuaron como catalizadores para la reinvención del destino. La estrategia adoptada apostó firmemente por la cultura y el diseño con el fin de convertir el turismo, tanto vacacional como MICE y congresual, en un nuevo motor económico para la ciudad.

La ría: corazón del “nuevo Bilbao”

Nada define a Bilbao y ejemplifica la transformación de la ciudad como su ría. En su aproximación al mar Cantábrico, el río Nervión atraviesa la urbe separando el casco viejo, donde se extendió la ciudad medieval, del Ensanche, la expansión del siglo XIX creada para acomodar a la creciente burguesía local.

Esta ría, durante muchos años contaminada por los desechos industriales, hoy presenta un agua limpia en la que se practican deportes como el piragüismo o las competiciones de traineras, las típicas embarcaciones de remos vascas.

En los programas congresuales se pueden incluir paseos en barco, tanto de día como de noche, incluyendo un pequeño cóctel o cata de vinos a bordo. Bilboats ofrece travesías para grupos de hasta 80 personas, recorriendo la ría hasta el icónico Puente Bizkaia, en la desembocadura.

Iconos de la ribera

La ría fue el emplazamiento elegido por Frank Gehry para erigir su gran obra maestra: el Museo Guggenheim. El espectacular edificio de sinuosas formas curvas recubiertas por 33.000 placas de titanio que reflejan la luz exterior es el icono incuestionable de Bilbao.

En su exterior, Mamá, la gigantesca araña diseñada por Louise Bourgeois, y Puppy, el entrañable perro cubierto de vegetación, obra de Jeff Koons, son los spots favoritos para las fotos de grupo.

Se pueden celebrar cenas de gala con hasta 400 comensales en el imponente atrio central del museo, de 55 metros de altura. Los delegados pueden disfrutar de una visita privada a las salas de exposiciones fuera del horario de apertura. El recinto también ofrece su auditorio, de 300 plazas, para sesiones plenarias.

Aunque sí el más conocido, el Guggenheim no es el único edificio emblemático a orillas de la ría. En el año 2012, a su lado fue inaugurada la Torre Iberdrola que, con 165 metros de altura repartidos en 41 plantas, sigue siendo la más alta no solo de Bilbao, sino del norte de España.

Su singular diseño de planta triangular, con fachadas curvas acristaladas que reflejan el exterior y bañan su interior de luz natural, es obra del arquitecto Cesar Pelli. En la planta 29 se ofrece un espacio diáfano de 1000 m2 con espectaculares vistas. Puede acoger hasta 300 delegados en cualquier formato (máximo permitido por las vías de evacuación).

Además, el centro de negocios de la tercera planta cuenta con cinco salas de reuniones que se pueden agrupar, ofreciendo una capacidad de cien delegados en teatro.

El tercer icono a orillas de la ría es el nuevo estadio San Mamés, construido sobre la ubicación del antiguo campo de fútbol del mismo nombre. Más grande y moderno, con capacidad para 53.000 espectadores, conserva el sobrenombre de “la catedral”, referencia a la devoción y pasión que el equipo local, el Athletic Club de Bilbao, despierta entre los aficionados a este deporte.

Fueron los trabajadores ingleses, atraídos por el auge de la industria siderúrgica a finales del siglo XIX, los que, además de aportar mano de obra, introdujeron el fútbol en la ciudad. Se puede apreciar el estilo inglés en la decoración o el nombre de uno de sus bares.

Cuenta con 6000 m2 de espacio para congresos, en su mayoría con vistas al terreno de juego. En el anillo exterior se puede celebrar un cóctel con hasta 3.000 invitados, mientras que el mayor de las cinco tramos del anillo interior, con butacas regulables en altura, tiene capacidad para 400 delegados en teatro.

Grandes centros congresuales El espacio de los antiguos altos hornos está actualmente ocupado por el Bilbao Exhibition Centre (BEC), principal recinto ferial de la ciudad. El metro conecta el espacio con los hoteles del centro de la ciudad en apenas diez minutos. Cuenta con un centro de convenciones con 14 salas panelables que puede acoger plenarias para 1300 delegados.

Cuenta además con un área de exposición de 150.000 m2 repartida en cinco pabellones diáfanos –el mayor puede acoger banquetes con hasta 6.000 comensales– y un sexto espacio, el Bizkaia Arena, que es uno de los recintos multiusos más grandes de Europa donde, además de grandes conciertos y eventos deportivos, se pueden celebrar actos profesionales de carácter multudinario gracias a su aforo de 13.448 personas en teatro.

El Palacio de Congresos y de la Música, Euskalduna Bilbao, se inauguró en 1999 sobre el terreno de los antiguos astilleros. Su reconocible diseño, con una cubierta de cobre oxidado que recuerda a un gran barco, hace un guiño a ese pasado. Además de ofrecer un completo programa cultural con conciertos, espectáculos de danza, musicales, sesiones de ópera o teatro, es una de las principales sedes congresuales de la ciudad.

Cuenta con 25 salas polivalentes con capacidad para hasta 613 personas en teatro en la mayor, además de un auditorio de acústica impecable con 2.164 butacas, incluyendo espacios habilitados especialmente para delegados en silla de ruedas.

Completa la oferta un hall de exposiciones de 4.200 m2. En su terraza superior, con vistas panorámicas, se organizan cócteles para 400 invitados. El restaurante, también con vistas, acoge banquetes con 450 comensales.

La amplia oferta hotelera de sus alrededores permite el fácil acceso a pie al recinto congresual. El hotel Meliá Bilbao, con 210 habitaciones, es la opción más cercana y la de mayor categoría. En la Gran Via, dentro del Ensanche, hoteles de cuatro estrellas como el NH Collection Villa de Bilbao, con 142 habitaciones, o el Catalonia Gran Via Bilbao, con 106, figuran entre las opciones más demandadas.

Una ciudad para el paseo

Las antiguas riberas industriales se han convertido en zonas ajardinadas por las que pasear y admirar la arquitectura circundante y las obras de escultores modernos. Las grúas históricas y embarcaciones antiguas en el dique seco permanecen como recuerdo tangible del pasado.

Forman parte de la colección de Itsasmuseum Bilbao, ubicado junto a la ría. Este museo celebra el patrimonio marítimo de Bilbao. Cuenta con un auditorio de 190 plazas, ofreciéndose el atrio central para coffee breaks o cócteles.

A ambos lados de la ría, los delegados encontrarán infinitas oportunidades de adentrarse en la historia de la ciudad y disfrutar de su cultura y su gastronomía sin necesidad de desplazarse grandes distancias. Un recorrido guiado a pie por el casco viejo y el ensanche es la mejor forma de hacerlo.

Las “siete calles”, en torno a las que se desarrolló la ciudad medieval, conservan el encanto de antaño con sus casas dotadas de balcones de hierro forjado y miradores acristalados. Por todo el casco viejo se encuentran animadas tabernas donde disfrutar de dos de las estrellas de la gastronomía local: los típicos pintxos y el vino txacolí. Los bares de pintxos se concentran sobre todo en la Plaza Nueva, en el casco viejo, que vibra día y noche con el constante trasiego de turistas y locales.

En la plaza del Arenal, a orillas de la ría, se suelen celebrar actos sociales públicos. Junto a ella, el Teatro Arriaga es un clásico de la escena cultural bilbaína donde se pueden organizar visitas entre bambalinas con un recital privado de lírica o jazz. Sus espacios no se ofrecen para congresos.

Al otro lado de la ría se encuentra la Sociedad Bilbaína, un club privado de estilo inglés fundado en 1839. Ofrece un entorno señorial para cenas de gala o ceremonias de clausura en sus salones históricos, decorados con fotos antiguas y mobiliario de roble. Cuenta con una biblioteca que alberga valiosos incunables. El acceso a los salones se realiza por una elegante escalinata coronada por una cúpula de vidrio de colores.

En la sala central de la primera planta se puede hacer un cóctel para 500 personas, amenizado con música de piano o un terceto de cuerda en el balcón. En la segunda planta, varios salones se unen para acoger banbanquetes con hasta 500 comensales y vistas a la ría.

En la zona del Ensanche de Bilbao se extienden amplias avenidas flanqueadas por majestuosos edificios como el de una antigua sede bancaria ahora ocupada por el Radisson Collection Hotel, Gran Via Bilbao, de cinco estrellas. Tiene 137 habitaciones y cuatro salas de reunión con capacidad máxima para 130 delegados.

Varias avenidas convergen en la Plaza Moyúa, centro neurálgico de la ciudad donde se mezclan edificios de estilo flamenco con clásicos como el hotel Carlton, de cinco estrellas, que este año celebra su centenario. Tiene 142 habitaciones y doce salones para eventos (capacidad máxima de 180 asistentes en formato teatro).

Se pueden organizar cócteles de hasta 280 invitados bajo una bella bóveda elíptica, así como elegantes banquetes de 250 comensales en su Salón Imperial.

Azkuna Zentroa es el Centro de Sociedad y Cultura Contemporánea de Bilbao, sede de exposiciones, cine y artes escénicas. También es conocido popularmente como Alhóndiga Bilbao, en referencia al antiguo almacén construido en 1905.

En el atrio interior, 43 gruesos pilares que representan diferentes culturas o estilos, todos diseñados por Philippe Starck, sostienen tres bloques que albergan una mediateca, un restaurante de alta cocina vasca y un gimnasio. Bajo estos bloques se puede hacer un cóctel para 800 invitados entre las famosas columnas. En el suelo, un lucernario se puede personalizar con los colores de la marca

Es otro ejemplo más de la capacidad de Bilbao para reconvertirse tras un pasado industrial cada vez más lejano. El proyecto de expansión del museo de Bellas Artes, a cargo del arquitecto Norman Foster, muestra que la apuesta por la cultura y el diseño sigue vigente. Además de nuevos espacios expositivos, la máxima atracción será el nuevo Atrio Arriaga, una gran plaza cubierta de 1000 m2 que dará acceso al museo. Acaba de ser inaugurado.

BILBAO DE DÍA

PELOTA VASCA

La pelota vasca, con sus diferentes modalidades -mano, pala y cesta punta (o jai alai)- es uno de los deportes locales más emblemáticos. El Frontón La Esperanza, en pleno casco viejo, cuenta con un pequeño museo donde se explica su historia. Hasta 60 delegados, divididos en dos grupos, pueden alternar la visita didáctica con una parte práctica, probando su habilidad en el frontón. En el impresionante Frontón Bizkaia, considerado “la catedral de la pelota vasca”, grupos de hasta 400 personas pueden disfrutar de una experiencia más completa, añadiendo una exhibición de pelotaris profesionales seguida de una cena en sus espacios.

 

DEPORTES EN LA RÍA

Bilbobentura ofrece actividades guiadas para grupos como piragüismo, SUP (stand up paddle) y Big SUP. En sesiones de dos horas de duración, los participantes navegan y juegan a la vez que escuchan historias de Bilbao y de su ría. Hasta 150 personas pueden participar en carreras y competiciones entre grupos en piraguas dobles o individuales, mientras que en tablas de SUP la capacidad se limita a 30 participantes. La experiencia del Big SUP, disponible para grupos de hasta 80 delegados, supone un reto adicional: hasta diez personas comparten una misma tabla gigante, y se añaden juegos de equilibrio.

 

VISITA DE “LA CATEDRAL”

La visita privada del estadio de fútbol San Mamés se realiza en grupos de hasta 20 personas. Incluye el museo y el recorrido por las instalaciones que atraviesa el vestuario del Athletic Club Bilbao, siendo posible saltar al terreno de juego por el mismo túnel que los jugadores y hacerse fotos en el palco presidencial. Si el congreso coincide con un partido del Athletic, otra posibilidad de vivir la experiencia es reservando un espacio en la zona VIP del estadio, con menús preparados por los restaurantes con estrella Michelin de la ciudad.

 

PUENTE COLGANTE

El Puente Bizkaia (popularmente conocido como Puente Colgante) en la entrada de la ría del Nervión, es un bello ejemplo de arquitectura industrial y todo un icono de la provincia. Inaugurado en 1893, fue el primer puente transbordador del mundo y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. A 20 minutos por carretera del centro, conecta las localidades de Portugalete y Getxo. En una visita guiada, grupos de hasta 30 personas recorren la pasarela superior, disfrutando de vistas panorámicas de la desembocadura.

 

BILBAO DE NOCHE

TOUR DE PINTXOS

El DMC Romotur organiza tours por los bares de pintxos del Casco Viejo o zonas del Ensanche como la calle Diputación, donde disfrutar de los característicos bocados de la gastronomía vasca. El recorrido se organiza para cupos de hasta 60 participantes divididos en grupos pequeños de diez a doce personas debido al aforo limitado (y la popularidad) de algunos bares. Entre otros, no puede faltar la degustación de croquetas y pintxos elaborados con bacalao o txangurro (cangrejo), bañados con cerveza o vino txacolí.

 

 

MITOLOGÍA VASCA

En la experiencia Akelarre de Jai Alai Events, los grupos se adentran en la mitología y rituales vascos y viven una auténtica noche de brujas. Escuchan la leyenda de la diosa Amalur, la madre Tierra, y Eguzki Lore, la flor del sol, muy populares como protectores ante las brujas. Posteriormente se unen a los joaldunak, criaturas míticas portadoras de cencerros, en un desfile ritual para despertar a la naturaleza y ahuyentar los malos espíritus. También crean sus propias diademas de flores y bailan con duendes y brujas.

 

TRADICIÓN MUSICAL

Grupos de hasta 50 personas pueden participar en talleres musicales organizados en los hoteles o venues durante los que descubrir instrumentos ancestrales como la trikititxa (tipo de acordeón) o la adarra (cuerno de buey). También pueden aprender a tocar una sencilla sintonía en la txalaparta, golpeando tablas de madera con palos y baquetas para producir diferentes notas. También se puede añadir una demostración de danzas típicas vascas en la que aprender algunos pasos básicos. Y complementarlo con un concierto privado de un otxote, el tradicional coro vasco de ocho voces masculinas, en un lugar emblemático como la Iglesia de la Encarnación.

CATA ENTRE VIÑEDOS

A media hora por carretera desde Bilbao, Bodega Berroja es un negocio familiar en medio de los llamados “montes bocineros”, donde antaño los locales se comunicaban haciendo sonar grandes cuernos. Hasta 200 delegados, divididos en grupos pequeños, pueden hacer la visita guiada de la bodega y sus viñedos, culminando con un cóctel en el Mirador de Urdaibai. Allí se puede organizar una cata de diferentes txakolís con vistas panorámicas de los viñedos y los montes circundantes. También se puede completar la actividad con una cena a base de productos locales en el salón interior de la bodega.

 

Bilbao Convention Bureau (BiCB)

Kepa Olabarrieta
Director
Tel: +34 944 79 57 70
bicb@bilbaoturismo.bilbao.eus
www.bilbaoturismo.bilbao.eus

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